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jueves, 15 de diciembre de 2011

Otoño Invierno Primavera


No aceptes lo habitual como cosa natural,
porque en tiempos de desorden,
de humanidad deshumanizada
nada debe parecer natural,
nada debe parecer imposible de cambiar.
Bertolt Breton

Deseché la idea de publicar un libro por convicción ecológica y social del periodismo digital. la web es ágil y libre, funciona como canal. Tengo un tiquete de regreso en las manos y como no alcanzo a publicar material atrasado, voy a resumir el final de esta travesía patagónica en 11 capítulos.
la vida
es lo único que no se proyecta por televisión
y a veces,
puede reducirse a un acto de locura.

kimun raki zuan

Capítulo 1: anarquía en el corazón
durante
diez años intenté encajar en un molde incómodo de frivolidades sociales. sé que nací en un contexto específico y el entorno condiciona, pero.... ¿quién decide qué es lo normal y sobre la base de qué criterios? Si lo normal es lo que hace y piensa la mayoría ser felices sería anormal, y la salud, patología. entonces la vida perdería sentido.
habrá cordura cuando el éxito deje de medirse por ingresos, puestos, estudios, fama..
se camina y no siempre en distancia.
hace poco un amigo terminó de editar un libro en su casa y me lo trajo de regalo, correspondencia con la libertad… fue leerlo y amarlo.
hasta quiero repetir las palabras que América Scarfó le escribió al camarada E. Armand en 1928 como si fueran mías. deseo para todos lo que deseo para mí, la libertad de actuar de amar y de pensar.
y si a eso le dicen anarquía,
sí,
¡desearía la anarquía para toda la humanidad!
pero una anarquía con amor para que haya libertad con responsabilidad.
dejemos tantos prejuicios, convencionalismos, falsas morales y códigos absurdos porque la religión no puede seguir determinando ninguna política. los dogmas enceguecen y la ceguera es intolerante, no aporta al cambio de un nuevo mundo .
mientras haya ambición de poder seguirán habiendo guerras sin sentido porque claro, los que quieren poder, pueden joder. en Colombia se invierte más en armas que en educación y se justifica con terrorismo mediático pero eso sí, preferimos creernos el tercer país más feliz del mundo quizás para no afrontar que somos uno bien estúpido que consume la materia prima que nosotros mismos producimos sólo cuando regresa al país con plástico del primer mundo.
el planeta agoniza y al sistema no puede importarle porque crece proporcionalmente con su destrucción; la violencia genera más violencia,
y pobreza,
sin embargo repetimos lo que no funciona porque para el capitalismo la guerra es un negocio y la paz, un discurso corrupto de políticas y aristocracia.
necesitamos un cambio que tampoco puede ser á de izquierda… y que definitivamente no vendrá desde las jerarquías del sistema. los jóvenes tenemos la responsabilidad de recuperar la dignidad de un futuro con oportunidades y sueños, o
¿qué historias queremos contarles a nuestros hijos?
seamos ciudadanos del mundo entendiendo mundo como universo y ciudadanos como personas políticamente activas sin que esto signifique pertenecer a algún partido.
creo en la revolución que se hace con música, arte, cultura y humor. con amor en el corazón. creo en la rebeldía estudiantil, en la inocencia de los niños, en la sabiduría ancestral. creo que los derechos de la naturaleza deben ser prioridad en todas las constituciones porque sin madre no hay hijos y se nos olvida que somos de la tierra, explotarla es autodestruirnos. el medio ambiente es lo único que vale la pena proteger y las políticas ambientales están a la suerte de intereses particulares, ¡muy difícil así!
volvamos a lo básico, al hogar; a recuperar la intimidad de nuestra memoria comunitaria. si queremos revertir los daños construyamos más puentes que murallas y hagamos de la tierra una gran ecoaldea utilizando energías renovables y reciclando cuanto podamos. saludemos otra vez al vecino, compartamos más mate. preparemos pan casero y aprovechemos los recursos naturales de una manera más artesanal que industrial pues el dinero no puede comprar un planeta nuevo, ¿qué valor tiene entonces? creo que es posible desatar una lucha de ternura con abrazos para combatir la guerra con amor pues la buena vibra tiene mucho impacto, es como una gran red de conexiones cósmicas y energéticas que provoca armonía. donde hay amor hay respeto, solidaridad; también inclusión, conciencia, coherencia... y el fuego del amor se propaga reemplazando retórica por juegos. como periodista sé lo importante que es hoy en día apoyar medios alternativos de comunicación que funcionen como espejos de la realidad y nos hagan ver distinto. que circule información que permita la construcción de nuevos paradigmas de identidad. la libertad de escoger entre muchas posibilidades es un derecho que tenemos, sino… estaremos
condenados a seguir un script prediseñado. la vida en comunidad trae desarrollo mientras el capitalismo favorece el crecimiento de economías que enriquecen a unos pocos.
¿qué es la vida del hombre con respecto al tiempo de la naturaleza? nosotros vivimos ochenta años promedio; acá abracé árboles de 500 y es injusto alterar el orden natural de las cosas por caprichos de privatización y explotación de lo que nos pertenece a todos. me acaban de preguntar si vine a ‘desconectarme del mundo’ con el viaje...
.. ¿!
desconectarme del mundo?!
¡ni que el mundo fuera el sistema!
yo sólo estoy viviendo y haciéndome cargo de mi vida, pero entiendo que para muchos es difícil comprender que es posible vivir de esta manera aunque la autenticidad de la simpleza lo explique todo. quizás hay que vivir la extravagancia para amar lo más simple.
¡sembremos un árbol!
si muchos responden este llamado y hacemos parte de una iniciativa silenciosa, significará que habrá esperanza para las próximas generaciones.
En la Patagonia fui todos los paisajes que recorrí y sin querer me quedé el tiempo en que se gesta una vida. me pregunto si acaso no es la vida una metáfora de las estaciones con sus respectivos procesos. el otoño pintó de ocres y naranja mi ánimo y con la llegada del invierno fui presa de una melancolía taciturna que ahogué entre vinos y recetas prestadas por el vacío de la duda. me rompí como una estrella de mar en los brazos de un erizo y preferí vivir cotidianidades ajenas que vivir mi propia historia. ahora es primavera y pronto las flores traerán sus frutos.
el paisaje es nada sin las personas.
lo que emancipa la soledad es la posibilidad de compartirla y siempre hay gente interesante por conocer (es la buena noticia para los solteros). Yo amé con locura y fui inmensamente feliz en la eternidad de cada instante. cuando pretendí 'entregar algo de mi a las personas' estaba muy equivocada, con quienes compartí le dieron un sentido profundo a mi existencia y fui afortunada de encontrarlos.
No soy religiosa y sin embargo reconozco a dios en cada planta; si antes quise ir a la India ahora no cambiaría una montaña por algún templo. mi dios va sin mayúscula porque no es una persona. mi dios es Patagonia. y si tan sólo un día dejamos de apreciar la luz de la luna, habremos olvidado el arte de vivir. Yo iba a conocer muchos países independientes pero terminé conociendo una nación: la Patagonia. fue una bofetada a mis expectativas de viajera ignorante porque lo que pensé era una región de un país (o dos), terminó siendo el continente más fantástico que hasta ahora conocí y quisiera pensar que algún día será independiente. estando acá entendí que los pueblos latinoamericanos tenemos las mismas cicatrices de una historia que nos enseñan incompleta en el colegio. 
Soy la misma y quizás muy diferente pero mi vida deja de ser mi vida cuando me leen. como personaje fui todos y ninguno, y quizás nunca seré alguno. soy el resultado de lo que escuché, lo que leí, sentí, me cuestioné. aprendí de historia, topografía, biología… y sin duda la música argentina me sacudió la cabeza. el clan de la luna fue el principio del final, el propósito que sucedió pero se esfumó antes que pudiera retenerlo. Isabel Allende me alegró el corazón con el cuaderno de maya y seguiré coleccionando elefantes porque viajando aprendí que siempre llegamos donde nos esperan tal como lo leí en el viaje del elefante 
¿acaso la vida se reduce siempre al amor?
salí de Cali con expectativas y perdí.
pero aprendí que las expectativas fueron el error, no lo que sucedió.
los próximos capítulos hablan de mierda, sexo y basura. de lo que nos hace humanos y mundanos. de la fragilidad de los sueños y el poder de la imaginación. de cómo lo ordinario se convierte extraordinario.
‘hay tan sólo una libertad inalienable,
 la libertad de pensar’
.
 Spinoza



martes, 11 de octubre de 2011

las maravillas de Chile.

Estando en Caleta Tortel supe de las Capillas de Mármol (a finales de mayo). Definitivamente hay lugares a los que sólo se llega caminando...
preguntando si mucho.
la mayoría de santuarios en el mundo carecen de aeropuerto o ‘planes all inclusive’.

lo mejor,
de viajar sin itinerario,
es conocer lugares como Chile Chico y Puerto Tranquilo.
Yo llegué en invierno que es complicado pero así fui curtiendo el carácter... vivir P
atagonia sin temporada turística es un reto flamante. ‘a dedo’ llegué hasta Cerro Castillo, un cruce relativamente cerca a Puerto Ibáñez.
Era un típico día gris: cielo roto viento y sentimientos encontrados. intempestivamente 
la carretera desolada... por primera vez la angustia de quedarme tirada. el pueblo más cercano era lejos y desviar el camino nunca fue opción. el cielo. la calle. vos,
yo. quizás los dos. la mirada fija (pero suelta). el cerro: revelándose...

Tres intentos fallidos tuve antes de encontrar transporte hacia Tranquilo (los autos pararon pero iban hacia otro lado). En Colombia nadie recoge un mochilero por cuestiones de seguridad; por suerte acá en el sur la historia es otra y sí, viajo sola. y soy mujer. (supongo que ayuda). las mujeres nos vemos frágiles o vulnerables...
finalmente me subí en la RP 2001 carabineros de chile que llegaba hasta Puerto Murta, un pueblo cercano a Tranquiloasí conocí a Mario... // Mario tendría unos 50 años, trabajaba en construcción y escuchaba cumbia 
(tal vez menos menos, la gente del campo se ve mayor). la cumbia chilena es diferente a la argentina y muy distinta a la colombiana. le conté mi hazaña y me dijo, sos una corajuda, ¿puedo fumar? ¡no! hace frío y no podemos abrir la ventana... ¿o... querés intoxicarme? ... 
Desde que dejé el cigarrillo me volví intolerable al humo.  Desde que dejé el cigarrillo...
nunca antes me sentí tan libre
.
Y con ese pretexto le comencé a contar mi historia tabacalera que a los diecisiete años trabajé con protocolo...
 

... de repente.. el verde. me distrajo y enmudecí. Son arrayanes, dijo, y supe al instante que estábamos conectados. Le pregunté si alguna vez escuchó las mirlas que cantan en las copas floridas del arrayán y dijo que no. luego, silencio.. 

Más adelante se hizo lenta la velocidad hasta que el auto se detuvo en un mirador que Mario había calculado con precisión. señaló el cementerio de árboles en el río Turbio.

¡La carretera austral es brutal de fantástica! Quisiera haber tenido muchas más fotos de la ruta pero viajando a dedo no se puede exigir ritmo turistero. Con una hora más de camino el momento de bajarme en la garita de Murta se aproximaba. nuevamente quedaría abandonada a mi suerte... llovía y empezaba a granizar ¡No puedo dejarte aquí! ese es el problema con los ángeles, luego uno tiene la misión de que regresen bien.
Pero está todo bien, Mario...
¡.. y ¿quién ha dicho que el ángel sos vos?    y ambos reímos... bah..., yo sonreí él soltó una risa burlona. y luego prometió llevarme hasta Tranquilo una vez recogiera lo que tenía pendiente 
(este favor atrasaría su día al menos una hora y para más sorpresa, me invitó a almorzar). recuerdo que la carne -encebollada y casera-, estuvo especialmente sencilla porque fue compartida en familia. en Chile se come mucha cebolla, sigo aprendiendo un montón de cosas...  

la sincronía que me va uniendo a personas no tiene explicación pero sucede. la gente me tira buena onda y es la misma energía que reciclo y atraigo. Si mi espíritu confía, mi seguridad se fortalece. es causa y efecto. Una vez en Tranquilo pasamos por la primera tienda que encontramos para pedir recomendaciones de hospedaje y no pasaron diez minutos cuando ya Ana, la propietaria, me había ofrecido su casa. Sí que sos un ángel, replicó cuando me despedí con la buena noticia. Pero cuidate y confiá con cautela, que en este mundo de todo un poco hay....
nos abrazamos y mientras me alejaba le tiré un beso con la mano derecha- ¡por fin 
en Puerto Tranquilo! .. el destino que había forjado como final. la tranquilidad era felicidad y la felicidad se parecía a la paz.

Ana y su esposo vivían con dos de sus tres hijos. Convenientemente ninguno de ellos estaría así que las dos nos cuidaríamos ¡y nada podía resultar más perfecto pues la oficina móvil de Lennin quedaba justo al frente de nosotras! la misión: coordinar una visita a las capillas de mármol.

El reto: convencer a Lennin de llevarme sin pagar la tarifa oficial que equivalía al precio de cinco personas. el detalle es que no habían turistas en Tranquilo y la gasolina en Chile es cara. cincuenta dólares costaba la expedición... A Lennin no lo conmovió en lo más mínimo mi historia y yo no di mi brazo a torcer. Tenía tiempo... hospedaje gratuito... paciencia... ¡esperaría la llegada de turistas!

Durante cuatro días repetí la 
misma rutina: ocho y media de la mañana, chamamé en el televisor... Ana en la cocina. le ayudaba a preparar las empanadas que vendería en su kiosko a las diez de la mañana cuando el primer bus hacía la parada. Le mostré mis artesanías a Ana y le gustaron tanto que me propuso venderlas ahí... en medio día de trabajo junté la plata del tour y busqué a Lennin para decirle ya fue, llevame a las Capillas. negociamos por menos y acordamos salir al siguiente día si las condiciones climáticas lo permitían. Donde Ana y gracias a las artesanías conocí a las bellas Julia, Loreto y Rebeca pero esa es otra historia... de Cohyaique. 

                                           
 
Puerto Tranquilo tiene menos de 500 habitantes y es un poblado colorido... el trayecto duró dos horas de navegación. como el bote iba muy liviano por el poco peso de Lennin y yo juntos... el regreso contra-viento fue tortuoso. muchos saltos y mucho frío. pero al final... ¡pura recarga energética!  

Así de tranquilo estaba  Tranquilo cuando empezamos a navegar por el lago General Carrera (también lago buenos aires)...

Las Capillas de Mármol son en realidad formaciones de carbonato de calcio que el lago ha ido erosionando con las olas. Muchas 'rarezas' naturales son producto de la erosión. Y es paradójico porque el paso de los años, lejos de deteriorar los paisajes, va descubriendo lo esencial que resulta de un proceso largo. Tres maravillas naturales hay en esta entrada del blog. tres tesoros salvajes escondidos entre los parajes remotos de la Patagonia. Lo malo es que no tengo buenas fotos... ¿será posible que estar frente a la perfección altere los sentidos prácticos? el movimiento del bote al interior de las cavernas influyó en la pérdida del pulso y además mi cámara no es profesional...
por favor...
imaginen paredes de mármol perfectamente esculpidas con las vetas no sé si azules o verdes del majestuoso turquesa del lago que penetraba mis poros como luz celestial. Preferí, sin duda... disponer el corazón para recibir toda la energía que podía estar condensada en estas joyas naturales protegidas nada menos que por guardianes silenciosos y dementes... pero siempre presentes.





                                                               .                                                               
El Valle Lunar de Chile Chico fue otra maravilla que conocí. Estando en Cóchrane -por segunda vez regresando de Tortel- me embarqué con quienes me dejaron en la carretera de la primera foto. Por Chile Chico también había pasado pero fugazmente, tenía ansiedad por llegar a Tortel. No supe del Valle Lunar hasta llegar a Cóchrane pues encontré un folleto de la excursión en un hostel. No podía creerlo... ¡tan cerca estuve a la luna y yo lunática empedernida lo pasé por alto! no dudé tres segundos en decir ¡me voy con ustedes!
A Rodrigo y a Pedro los conocí mientras buscaba alojamiento. El hostel donde encontré el folleto y me quedé la otra vez era caro para las comodidades que ofrecía así que salí a buscar nuevas opciones... mientras el destino me llevaba a una bella cabaña que los chicos tenían alquilada y la situación superó cualquier expectativa de la noche. Pedro y Rodrigo son geniales...
al otro día salimos temprano ya que ellos trabajaban por la tarde. son diputados. Mientras tanto yo fui a la oficina de turismo para coordinar algo... y el mismo cuento de Tranquilo... que tenía que pagar casi lo mismo que a Lennin por ser la única turista pero esta vez el desenlace fue distinto. Fernando, guía de montaña y encargado de realizar el circuito, llegó pronto a la oficina y su reacción inmediata fue, ¡vamos rápido, no queda mucho tiempo de luz! Y así conocí a Fernando... o ¿Ferdinando? couchero y cómplice de viajeros -lo que explica su condescendencia-. veinte minutos más tarde estábamos junto a Maud (la francesa que paraba en su casa) listos para viajar...

El trekking inició a las 4 y fue una carrera contra el tiempo. Había que coronar la cima antes que oscureciera..

(la sobriedad del nuevo planeta se hizo evidente)..

No es posible conquistar estrellas sin sufrir. este campo minado, que a simple vista parecía dócil estéril y exequible, en realidad estaba lleno de arbustos bajos altamente peligrosos.

El viento atormentado y cristalino estremecía las espigas hirsutas del coirón. esquivamos densos neneos, calafates, y es que claro, las espinas que tiene la mayoría de la vegetación Patagónica son su mejor defensa...
¡Vi caballos salvajes corriendo! el sol empezaba a ocultarse y Maud y yo  escalamos las enormes rocas... nuevamente, la maldición de las fotos (rescaté éstas) .







La luna era tal y como me la imaginaba: simple y silenciosa. Por un momento sólo había vacío en mi cuerpo y en el alma plenitud. Flotando entre halos vi ríos pero el lago estaba fuera de foco. El alma de la Patagonia se parece a la mía. Quizás todos tenemos algo de la Patagonia en la memoria de nuestra piel. Estar acá es una golosina espiritual. Es sumergirse en el éxtasis de la existencia pura para surfear el paraje más instintivo de uno como ser humano. la soledad es un auténtico talismán de supervivencia... con el corazón vemos lo que es importante y por eso hay que cerrar los ojos para mirar. lo esencial es radicalmente invisible...

Con tres cóndores me despedí de la luna imaginando que en cualquier instante llegarían los caballos expandiendo sus alas para llevarnos a cualquier otro rincón remoto y por demás olvidado de esta galaxia infinita llamada Patagonia...

* este circuito tiene 8.500 metros e incluye 'piedra clavada' y pinturas rupestres.


Volcán Villarrica Pucón 







Esta historia comenzó cuando fui con Oscar al volcán más peligroso de Suramérica (en realidad la historia venía de mucho atrás...) Ahí me enteré que Chile es el segundo país más expuesto a actividades volcánicas después de Indonesia y es que tiene 5.000 volcanes de los cuales 200 son activos incluyendo éste cuya última erupción fue en el noventayocho.

Nunca se siente tanto la vida como en el vientre de la madre tierra. Es calientico, húmedo, oscuro.... ahí habitan  guardianes poderosos y es que este vientre, particularmente, es una válvula de escape para las placas tectónicas Pacífica y Nazca que chocan contra el continente liberando energía. Por eso los volcanes modifican la topografía de la Tierra... ; según, el guía del Parque, en el futuro Indonesia quedará pegada a Asia...

Caminé 300 metros en 40 metros bajo tierra. El chocolate me seduce exponencialmente y ahí estuve... ¡en una cueva de chocolate real! podía estar oxidada por el hierro pero para mí fue hansel y grettel; el cuento de hadas con el que tanto soñé por fin se hizo realidad. No importa qué ven tus ojos cuando sabes que verás lo que quieres ver, lo que llevas dentro. el 23 de junio del 2011 a eso de las seis de la tarde, yo estuve en un infierno magnético devorando restos de chocolate amargo sobre mi propia piel...



.mira.el.cielo...que.hace.bien.

miércoles, 6 de julio de 2011

Caleta Tortel

Cuando publiqué la entrada de Patagonia SIN Represas olvidé mencionar que el motivo principal para cruzar la frontera con Chile, fue conocer Caleta Tortel.

La primera vez que supe de Tortel fue hace 5 años en un programa de Discovery. Tengo la costumbre de anotar en una libretica de bolsillo los lugares que quiero conocer y sobre los que voy escuchando historias interesantes... digamos que estoy empezando por materializar sueños remotos y en este caso tuve suerte que recordara a Tortel. Cuando descubrí en un mapa que quedada tan al sur de la patagonia chilena como yo estaba de la argentina, me intrigó aún más imaginarme la excesiva soledad que podría existir en un poblado que está ‘encaletado’ literalmente entre dos campos de hielo. No sabía mucho más de Tortel, salvo que su particularidad consistía en una singular arquitectura vernácula basada en infinidad pasarelas de maderas que suben y bajan a lo largo y ancho del fiordo.
………………………………….............
Caleta se le llama a las bahías de poco tamaño. Tortel, el apellido del francés que defendió a Chile cuando Perú intentaba invadir Valparaíso. Así nació Caleta Tortel… con vocación de Puerto, -pero no pesquero-. En Tortel se explota económicamente el Ciprés de las Guaitecas.

Lo primero que sentí de Tortel fue su esencia, su fragancia…
y para mí,
que una primera experiencia sea olfativa, ya de por sí es magia pura.
No es posible distinguir el poblado hasta no encontrar las primeras pasarelas. El ciprés en cambio tiene un aroma tan dulce -y es tan grande el bosque nativo de Tortel-, que de repente y suavemente fui respirando aceites de canela y ciprés hasta darme cuenta que estaba viva y respirando.
Con la brisa gris de esa tarde rasgada por el sol sobre la espalda y el perfume vacío de tu recuerdo, quise convertirme en ciprés para rociar tus sueños con mis manos y transportarte conmigo o quizás hacia mí. En Tortel me sentí viva. Me duele aceptarlo pero he perdido mi capacidad olfativa por una tonta resignación fisiológica y en parte el mundo está mal porque hemos permitido que otros sentidos menos esenciales determinen la vida. Es evidente que me haya sentido más viva que nunca en Tortel. Respirando como pocas veces puedo. Disfrutando del increíble aroma de los esbeltos árboles del ciprés.

Caminar por Tortel es como jugar una yincana. No hay rutas claras; no existe una avenida principal.
Es imposible recorrer Tortel en otro transporte que no sean los pies…
Seguí instintivamente la pasarela que me llevaría a caminar por encima del mar. Bueno no es mar. En realidad Caleta Tortel es un fiordo conectado con el mar y lo que antes estaba cubierto por hielo de ventisqueros es ahora un roquerío costero que tiene como fondo el legendario Golfo de Penas. Esta geografía accidentada,
ubicada en la zona de archipiélagos australes de la Patagonia chilena, tiene islas, canales, quebradas y estuarios y también pertenece a la XI región de Aysén donde desemboca el río Baker por lo que Caleta Tortel es también una región amenazada por Hidroaysen.

No sé cómo explicar la arquitectura de Tortel, es surrealmente diferente a cualquier asentamiento humano conocido. En la localidad no existen calles, ni mucho menos callejones. Las vías para trasladarse entre las casas y los establecimientos públicos son pasarelas de madera. Hay más de 15 kilómetros de pasarelas construidas y cada una tiene su respectivo nombre tal como ocurre en cualquier calle de la ciudad. Las pasarelas pasan a orillas de la playa y llegan hasta los cerros; hay tiendas, plazas y miradores durante el recorrido. Al principio creí que Tortel era un poblado pequeño pero qué va, caminé subiendo y bajando escaleras hasta el cansancio y las pasarelas parecían no tener fin. Un día tuve que subir 234 escalones para darme cuenta que el camino terminaba ahí…  ese mismo día, al caer la tarde, conocí unos piratas de verdad. Comprendí que ningún camino está trazado hasta que demos los pasos de nuestro propio camino.

La vida en Caleta Tortel transcurre tranquila para visitantes y 500 habitantes. Del turismo viven en verano y con leña sobreviven el invierno. Los Tortelinos -creo que así se les llama- tienen una forma de vida adaptada a las condiciones del lugar. La arquitectura está en armonía con el entorno y desearía tener una fotografía aérea para que apreciaran mejor lo que yo intentaré explicar con palabras imprecisas: Caleta Tortel es un árbol.
Las pasarelas de madera son el tronco/ramas del árbol: los fuinques, mañíos, canelos y cipreses sembrados en los costados de las pasarelas se ven como hojas pues sus troncos se pierden con la perspectiva de los desniveles del terreno, y las casas, coloridas en su gran mayoría, hacen de frutos. Debido a la frecuencia con que llueve en Tortel, los bosques son siempre verdes y este terreno pantanoso, con textura de esponja, es perfecto para que el ciprés de las Guaitecas crezca a sus anchas con su excepcional resistencia. Lo que a simple vista puede parecer una selva del trópico es en realidad este bosque austral en medio del hielo y por momentos casi al mismo nivel del río.

Caleta Tortel parece una provincia embrujada, de ficción. Lo único que irrumpe el legendario silencio es el sonido de alguna lancha que se desplaza como taxi o quizás el de una sierra trabajando la madera. Dicen que el ciprés, al igual que el cedro, es por naturaleza resistente a la pudrición y a los ataques de insecto. Esto hace que su madera sea sumamente comercial, apetecida y productiva. El 90% de las viviendas en Tortel son hechas con esta madera y se van a seguir construyendo más pasarelas en la medida en que más gente aterrice en la zona. Las casas sobre el agua se llaman palafitos.

La madera del ciprés es extremadamente duradera. Su porte alto, delgado, enhiesto y estrecho, parece un dedo señalando al cielo y no por nada fue el ‘árbol de la vida’ para griegos y romanos y el canalizador de tantos ritos en el oriente medieval. Una madera venerada era el ciprés. La historia de Tortel cuenta que todo se edificó sobre los restos madereros que dejó la avalancha de incendios en 1920. Esa misma madera se aprovechó para construir embarcaciones pequeñas y ni hablar de los grandes buques que se hicieron en la antigüedad con el ciprés.

Por lo aislado que queda Tortel los alimentos cuestan el doble de lo que se paga en las ciudades y la energía eléctrica para ellos es gratuita; no es de extrañarse si se tiene en cuenta que hasta el 2002 la única forma de abastecimiento posible era un barco que llegaba cada tres meses. Un año más tarde cambió esta situación cuando se construyó 20 kilómetros de desvío por la carretera austral para que pobladores y turistas pudieran entrar y salir de la Caleta en vehículos… (hasta llegar al estacionamiento). Porque una vez el bus se detiene en las faldas del poblado, empieza la experiencia única y casi mágica de Caleta Tortel. Pero eso sí, cuando las condiciones climáticas se tornan ariscas por el invierno imposibilitando los desplazamientos, la Caleta queda completamente aislada y encerrada en sí misma como prisionera de su propio hielo.

Caleta Tortel fue declarada zona típica en el año 2001. El territorio es un 80% constituido por Áreas Protegidas y las cualidades estratégicas de su ubicación con respecto a Punta Arenas, por ejemplo, más la profundidad de sus aguas para permitir el ingreso de grandes barcos y barcazas y la protección que cordilleras escarpadas le dan a la Caleta contra las tormentas de mar abierto, condenaron a Caleta Tortel como fábrica de exportación de postes de cipreses estableciendo así su principal fuente de sustento. Yo traté de indagar datos precisos sobre la exportación mundial pero creo que temen alguna denuncia porque no existen planes de reforestación.

Quedé con ganas de hacer la excursión a la Isla de los Muertos. Este cementerio, ubicado a orillas del río Báker y a unos 3 kilómetros de Caleta Tortel, fue declarado Monumento Histórico y en temporada turística es una de las atracciones principales. La historia oficial cuenta que en 1.906 120 trabajadores chilenos de la Compañía explotadora del Báker murieron por una ‘epidemia de escorbuto’ cuando trabajaban en faenas de corta de ciprés. Los Tortelinos tienen otra versión al respecto y dicen que la empresa se olvidó de ellos y los dejó sin provisiones para no pagarles el salario. Así que este centenar de tumbas guardan sigilosamente el secreto de una posible masacre colectiva. La empresa quebró luego.

Abandoné Caleta Tortel y seguí mi rumbo con la felicidad de haber estado en uno de los lugares más excepcionales de Chile que es un destino olvidado por mochileros y chilenos. La silenciosa Caleta me dejó tranquilidad en el alma y músculos en la pantorrilla. Creo que el dulce aroma de sus bosques quedará guardado en la memoria de mi piel como una huella indeleble de este viaje.

.encontré este link de Tortel. está bueno. http://www.bandycoot.net/tortel .